Una mirada hacia la Globalización actual

El video no tiene desperdicio, la canción que acompaña dice mucho de la realidad y os invito a reflexionar:

¿A quién y para quién está concebida la globalización?

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Raquel Almagro Cortijo

Globalización

Con este video se puede analizar los riesgos de la Globalización. Invito a tod@s a la crítica y reflexión del mismo…

¿Hasta qué punto el proceso educativo se ve afectado por el proceso de globalización?, ¿cómo la globalización cambia las condiciones fundamentales del proceso de enseñanza y aprendizaje?, ¿qué consecuencias tiene la globalización en la transformación del sistema educativo y de la sociedad en general?

Considero preocupante la manipulación que está sufriendo el concepto de globalización en el ámbito educativo. A pesar de que seguimos con una mentalidad muy firme de que las generaciones actuales son el futuro de la sociedad – típico tópico- y por todo ello debemos invertir en educación para que puedan ser personas cualificadas, críticas, reflexivas, y mil calificativos que podríamos añadir. Lo cierto es que se toma la educación como una inversión lógica para contribuir a una mayor producción, convirtiendo las aulas en empresas pedagógicas, tecnológicas, etc. que permita la equidad social. Pero todo esto es muy cuestionable, pues si se destina gran parte de los recursos económicos a materiales, pero no se hace nada con la formación y preparación de los docentes que deben mostrar al alumnado la finalidad de esos recursos… a la mesa le falta una pata, perdiéndose el equilibrio educativo.

A todo esto se suman las expectativas que se tienen sobre lo logros que se alcanzarán con estas medidas, sin tener en cuenta la inviabilidad de muchos de ellos por factores económicos y políticos, los cuales desgraciadamente afloran en la sociedad del riesgo, y hacen que las lógicas sociales pierdan su racionalidad.

La escuela se ve inmersa en un mar de corrientes, donde lo importante no es el alumnado, sino que se satisfaga la demanda de la globalización en cuanto a los procesos culturales y económicos de una sociedad de la información. Avalos (2000) afirmaba:  “Los educadores además de lograr los aprendizajes esperados de la escuela, deben manejar propuestas curriculares hasta cierto punto ambiguas y con esquemas conceptuales muy diferentes a los anteriores, y estimular el desarrollo y habilidades cognitivas de muy distinto orden a lo que estaban acostumbrados.” Son los educadores los responsables de que el alumnado se forme en unos valores sociales como: tolerancia, resolución ante problemas, etc., que en muchos casos son enfrentados a los que se defienden en su entorno. Se pretende asignar a la escuela el peso de educar y trasmitir al alumnado unas habilidades y capacidades que le permitan anticiparse a los desequilibrios y cambios sociales o tecnológicos; cuando paradójicamente ellos/as no está preparados/as para ese cometido. Cabe poner en duda si la profesionalidad de los docentes debe ser cuestionada en la medida de no dar respuesta a las necesidades demandadas por la sociedad, pues esta cuestión es muy compleja y no se puede caer en el error de  buscar la culpabilidad del profesorado, sino entender que las medidas o medios que se les ofrece para poder trabajar y satisfacer esa demanda, brillan por su ausencia. No tiene sentido pedir a un albañil que construya una casa sin cemento o ladrillos, pues la solidez no puede ser garantizada, o que se le dote de unas herramientas que desconoce, aunque pueda facilitarle el trabajo.

La poca solidez e inestabilidad que posee la sociedad de riesgo junto a la debilidad en las estrategias para su administración, dependiendo, en parte, a la mirada parcial y poco transversal que se asume para reconocer e investigar los procesos científicos, tecnológicos, sociales y culturales. La uniformidad de la distribución, la excesiva racionalización, la tendencia hacia la búsqueda de objetividad y la sobrevaloración de lo cuantitativo respecto a lo cualitativo, compiten con el espacio para la existencia y aporte de la intuición, el reconocimiento de la diversidad, la valoración del ensayo y error, todos elementos y procesos necesarios para desempeñarse en una sociedad del riesgo y para la búsqueda de soluciones a los problemas emergentes.

La toma de conciencia frente a lo que vivimos y ante lo que se avecina, marcado por las señales que podemos leer en el entorno, será el desafío que toda la comunidad educativa deberá afrontar; por lo que tendrá que elegir bien sus armas  y buscar  aquellas que les beta la administración, para ejercer su principal objetivo, la educación. Hacer llegar al alumnado la capacidad de asumir su realidad, reflexionar críticamente sobre ella, decidir con autonomía intelectual y sustentado en valores, para poder construir una nueva sociedad de equidad, conocimiento, y valores humanos.

Os recomiendo el libro:

“La globalización neoliberal y sus repercusiones en la educación” del autor

Enrique Javier Díez Gutiérrez

Lo que el sistema educativo no contempla...

Con este comic pretendo hacer reflexionar sobre la necesidad de replantear el currículum educativo. Si los tiempos cambian y debemos adaptarnos a las nuevas tendencias y necesidades que demanda la sociedad… el Sistema Educativo está quedándose obsoleto… si cada profesional debe reciclarse y piden que los decentes también lo hagan, no tiene sentido que la estructura y esqueleto que debe dar sentido a la educación, siga permaneciendo igual.

  • Ulrich B., (2006). La sociedad del riesgo. Hacia una nueva modernidad. Barcelona: Paidós Ibéricas.

  • Artus P. y Virard M., (2009). Globalización. Lo peor está por llegar a menos que… Barcelona: Icaria.

  • Lozano C. (2002). La cultura del riesgo global a la catástrofe.

En < http://www.ucm.es/info/mdcs/Cultura%20riesgo.pdf>  consultado: 30 mayo 2010

  • PÉREZ GONZÁLEZ, S., «El Derecho en la sociedad global del riesgo», REDUR 6, diciembre 2008, pp. 95-107.

consultado: 27 mayo 2010

Escribiendo de principio a fin -Escher-

Vivimos en una sociedad que se autodenomina globalizada, pero si nos paramos a analizar el concepto, no es muy difícil comprobar que no es suficiente con pretender llegar a una sociedad global, sino que esa globalidad se vea reflejada y explícita en la vida real. A lo largo de mi discurso, intentaré reflexionar y poner de manifiesto que aún estamos muy lejos de conseguirlo.

Ulrich Beck en su obra “La sociedad del riesgo. Hacia una nueva modernidad”, da una visión muy compleja del riesgo. No sólo en términos de pérdidas, sino que analiza cómo afecta, en la sociedad y a la sociedad, cada decisión tomada, poniendo de manifiesto que en una sociedad Globalizadora, los riesgos empiezan donde acaba  nuestra confianza. Esto se hace muy relevante, entre quienes adoptan las decisiones y quienes tienen que sufrir las consecuencias de las decisiones de otros. Aquí empieza el debate entre la objetividad y subjetividad, racionalidad e irracionalidad de las medidas que toman unos cuantos.

El concepto de riesgo influye en la relación entre pasado, presente y futuro. El pasado ayuda a entender y crear el presente y el futuro será la consecuencia de la experiencia y la acción del presente. Los riesgos tomados en el pasado dan su fruto en el presente, y tendrán su consecuencia en el futuro. Pero hay muchos niveles y universos de riesgos, y en una sociedad dinámica y cambiante, esto se pone de manifiesto en cada acción y deliberación tomada. Se debate algo que no es el caso pero podría suceder si continuamos marcando el mismo rumbo que llevamos. El avance tecnológico ha conseguido que la especie humana haya alcanzado una calidad de vida inimaginable. Pero si analizamos, tal y como hace Ulrich, ¿quién se beneficia del progreso?, ¿cualquier adelanto tecnológico es positivo?, ¿modernización a costa de qué y de quién?.

Las definiciones establecidas de los riesgos, deja en manos de la sociedad una varita mágica con la que puede activarse y politizarse a tu antojo. La pena es que en la sociedad que vivimos, todo el mundo prefiere que nada suceda mientras lamentan ese mismo hecho, porque entonces todo es posible. La identificación con la sociedad del riesgo nos permite disfrutar tanto de la mala como de la buena vida y las amenazas de la misma. ¿Pero esto le interesa a la sociedad?, ¿los gobernantes y todopoderosos están por la labor de esa equidad?.

El ser humano vive en el riesgo, pero se acomoda alejándose de él. La naturaleza le hace globalizador, pero en cambio “La globalización, lejos de ser la amalgama de las economías y los  pueblos, se ha convertido en una formidable máquina de generar desigualdades, que atiza al fuego de todo tipo de desórdenes, financieros, económicos sociales y ambientales.” (Artus y Virard, 2009, p. 17). Lo que provocan los miedos y desconfianzas que producen los desequilibrios sociales.

Los miedos hacen que los riesgos lleven a consecuencias no deseadas, la necesidad de controlar todo hace que se pierda la lógica que domina la modernidad. Hablar de sociedad moderna es mirar al espejo de la empresa mercantilista y capitalista que trata de construir el orden y el control de la sociedad, siendo el principal accionista el propio Estado.

“La <<civilización del riesgo>>, tal y como fue caracterizada la sociedad postmoderna hace un cuarto de siglo, hacía referencia a una situación contingente: la alta probabilidad de experimentar un suceso de consecuencias destructivas. (…) la denominación de “Sociedad del Riesgo” no sólo se circunscribe a los errores, accidentes o negligencias humanas que pueden ser los desencadenantes últimos de catástrofes de origen tecnológico o de modernización radicalizada, sino más bien se refiere al amplio y creciente margen de vulnerabilidad para padecer trastornos destructivos cuyos últimos desencadenantes son tanto de origen natural como antrópico, y sus consecuencias directas e indirectas se registran, inevitablemente, de manera global.” (Lozano, 2002)[i].

Haciendo uso del término aportado por Ulrich B. la sociedad de la “Segunda Modernidad”[ii] es evidente que cada vez estamos más inmunizados a las catástrofes, viendo el riesgo como una hazaña, cayendo en la atrocidad de no ser consciente de la gravedad de los hechos. No es inusual sentarnos cada día a disfrutar de un suculento almuerzo, a la vez que contemplamos las escalofriantes imágenes que nos hacen llegar a través de las noticias.  En consecuencia, somos capaces de percibir el riesgo catastrófico, debido a que esas referencias de la realidad son tan habituales en los medios de comunicación que nos hemos convertido en invulnerables en nuestra cultura postmoderna. Como este ejemplo podríamos citar muchos, donde se pone en tela de juicio la evolución tecnológica y sociedad postmoderna.

“¿Cómo se pueden evitar, minimizar, dramatizar, canalizar los riesgos y peligros que se han producido sistemáticamente en el proceso avanzado de modernización y limitarlos y repartirlos allí donde han visto la luz del mundo en la figura de efectos secundarios latentes, de tal modo que ni obstaculicen el proceso de modernización, ni sobrepasen los límites de lo soportable (ecológica, médica, sicológica, socialmente)?.” (p. 238). Tal y como deja implícito  Beck, es preocupante los efectos o consecuencias que puede provocar los procesos de modernización. Si bien es sabido, los resultados no han sido los mismos en la población mundial, ni mucho menos de forma equitativa. Son las clases más humildes las que acaban sufriendo las consecuencias de las decisiones de los poderosos.

Hacer que la sociedad del riesgo evolucione hacia un universo donde aflore la sostenibilidad y el desarrollo no es fácil, para ello es necesario una transformación de la conciencia individual y colectiva, tal como lo expresa el autor Ulrich (2006) “…en las situaciones de clases y capas, el ser determina a la conciencia, mientras que en las situaciones de peligro, la conciencia determina al ser. El saber adquiere un nuevo significado político. Por consiguiente hay que desplegar y analizar el potencial político de la sociedad del riesgo en una sociología y en una teoría del surgimiento y difusión del saber de los riesgos” (p.238). La información por sí misma no tiene valor, sino que aquel que adquiera la capacidad de saber manejarla y transformarla, poseerá una poderosa arma que le facultará para manipular y modelar la sociedad a su libre albedrío.

Las sociedades del riesgo se ve envuelta en un entorno particularmente inadecuado, ya no sólo por las catástrofes modernas, sino también para las nuevas metas tecnológicas y los miedos aportados por unos cuantos en una sociedad llena de inseguridades.

Conforme se va haciendo más latente las dificultades, se crea una inestabilidad social a  todos los niveles, lo que da fuerza a la inseguridad y miedos que hacen débil y frágil a la sociedad.

“La globalización y la sociedad del riesgo ponen a prueba la concepción clásica del derecho como sistema social. El marco tradicional, en el que el derecho ordena la sociedad, entra en crisis debido a la extraordinaria complejidad de una realidad en la que los acontecimientos se suceden con cada vez mayor celeridad. Esta situación provoca que el sistema jurídico ya no desarrolle una función aseguradora de nuestras vidas, sino que pase a convertirse en una fuente de riesgos e imprevisiones.” (Pérez, 2008, pp. 95-107)

Si trasladamos todo esto a la realidad actual, ya no debemos hablar de Naciones, sino de una globalidad socio-política. “Lo que ha surgido es una política de las fronteras aún incomprendida, una mezcla de fronteras dinámicas- desaparecidas, viejas, nuevas- que ya no pede entenderse nacionalmente sino transnacionalmente, en el marco de referencia de una política interior mundial. Precisamente la invocación de las antiguas seguridades- la lucha contra la criminalidad, la expulsión de extranjeros asilados-…” (Ulrich, 2006, p. 394). En cambio con poco que se profundice y analice, es fácil comprobar que en este sentido no se trata de Globalización, sino que se está haciendo un uso erróneo de este concepto. Estamos ante un abuso de una terminología atractiva para la sociedad, creándoles unas expectativas fugaces inexistentes.  Dicho término se ha transformado en una extensión capitalista y mercantilista de la economía, lo se denomina Globalismo. Como bien expresa Artus (2009) “A menos que ricos y menos ricos, que emergentes y desarrollados puedan hallar juntos los medios de darle un nuevo curso a nuestra vida común. Desde este punto de vista, la <<civilización>>- palabra fetiche hoy  en día- de la  globalización está por inventarse.” (p. 157). Si fuese posible que el proceso diese lugar a unos resultados de voluntariedad social, estaríamos en condiciones de enfrentarnos, con armas poderosas, a los riesgos  que conlleva buscar una nueva seguridad globalizadora a nivel político-económico. Pero cuando existe una aceptación ciudadana de la situación en la que se ve inmersa la sociedad, intervienen condiciones muy complejas de conformismo y desinterés por el cambio.

Quisiera concluir con el interrogante con el que finaliza su obra Ulrich “¿Es posible que hay ya se comiencen a aplicar y perfilar, en algunos campos, gormas de esa nueva distibución del poder y del trabajo entre política y subpolítica, tras la alta fachada de la vieja sociedad industrial,  paralelamente a los muchos riesgos y peligros existentes?” (p. 373)



[i] Comunicación presentada al VII Congreso Iberoamericano de Comunicación (IBERCOM).

Maia, Oporto, Portugal. Noviembre de 2002. Consultado: 30 mayo 2010.

[ii] Término aportado por Ulrich Beck en el “Manifiesto Cosmopolita”  reimpreso en la Introducción de La

Sociedad del Riesgo Global (1999) Madrid, Siglo XXI, 2002.


Ver bibliografía utilizada

JUSTIFICANDO MI BLOG

UN CAMINO SIN PRINCIPIO NI FIN Imagen de ESCHER

 

No tengo demasiado claro si procede o no en estos tiempos cuestionarme la importancia de la Educación. Aristóteles se quejaba de que en su tiempo (tiempos modernos y saliéndose de su época) no había acuerdo sobre lo que los jóvenes debían aprender ni sobre cuál era la verdadera virtud ni sobre qué hacía mejores a los individuos. Pero creo que ésta no es la cuestión, sino que aún después de tantos cambios y tantos intentos para asentar una idea clara sobre qué hace a las personas parte de la sociedad, nos encontramos con una nueva visión, si queremos llamarla nueva, ahora lo vamos a llamar crear ciudadanos. ¿Pero hay alguien que me pueda aclarar qué significa eso?. No tiene sentido intentar hacer perfiles de un concepto que sólo nos va a traer más demora en la búsqueda de algo que sólo puede quedarse en un vocablo, una palabra, una frase… creo que estamos politizando algo tan evidente como es centrarnos en actuar. ¿De qué sirve plantear visiones y problemas si damos de lado a la búsqueda de soluciones y puesta en marcha de las mismas? 

Tras dar una leve visión de lo que me inquieta, voy a centrarme en hacer un recorrido sobre cómo la globalización ha marcado y, en cierto modo, manipulado la Educación. Es evidente que en una sociedad, nada va a quedar al margen de lo que denominamos Estado, y esto bien ha contaminado el sentido de la escuela, ha ido divagando por un mar de nubes, que se ha ido ennegreciendo cada vez más, y va desembocando en una fuerte tormenta que, mucho me temo que seguirá provocando graves inundaciones. 

A lo largo de mi blog, se podrá comprobar que Escher en sus imágenes, refleja bastante la realidad de la escuela, por lo que aprovecharé su ingenio para hacer alusión a las controversias que nos presenta la realidad de la Educación en un mundo donde se pretende la Globalización. 

Raquel Almagro Cortijo